Traducción con validez legal y criterio jurídico
Firmada por traductora jurada autorizada, revisada por abogada corporativa. La misma persona hace las dos cosas, y ese es el servicio.
El mismo atraso con cuatro nombres distintos
En un bufete corporativo, poner abogados a traducir cientos de páginas cuesta una fortuna en horas facturables, y la agencia externa tarda semanas que el caso no tiene.
En asuntos regulatorios farmacéuticos, el registro sanitario exige traducción jurada de dossiers, certificados de libre venta, certificados de buenas prácticas, etiquetado e insertos. Un error o un atraso en la traducción detiene la venta del producto.
En una agencia aduanera, los manifiestos y conocimientos de embarque llegan con plazos que no perdonan y en volumen constante.
En un banco, la documentación de corresponsalía y de debida diligencia necesita validez y confidencialidad demostrable, no solo una traducción correcta.
Dos revisiones humanas. La máquina no firma.
Recepción y cotización
El mismo día.
Preparación y traducción base
Con flujo interno asistido, usando el glosario del cliente.
Primera revisión
Técnica y terminológica.
Segunda revisión
Jurídica y de fidelidad legal.
Firma y sello
Con las formalidades de la traducción jurada.
Entrega y archivo
Archivo cifrado con retención pactada.
Ese flujo es lo que permite entregar en 48 a 72 horas volúmenes que al mercado le toman semanas. La asistencia automática acelera la traducción base; no firma, no revisa y no decide.
Qué se traduce
Corporativo y legal: contratos, reglamentos corporativos, políticas, sentencias, laudos arbitrales, avisos notariales, documentos registrales.
Regulatorio y clínico: dossiers de registro sanitario, certificados de libre venta, documentación de dispositivos médicos, expedientes clínicos, insertos y etiquetado.
Financiero: estados de cuenta bancarios, reportes de buró de crédito, documentación de debida diligencia.
Comercio exterior: manifiestos, conocimientos de embarque, certificados de origen, documentación de importación.
Personal y migratorio: partidas de nacimiento, matrimonio y defunción, apostillas, títulos y certificaciones universitarias, cartas laborales y de ingresos, pasaportes, resoluciones de migración.
Cuando el documento ya está en inglés y aun así duele
Hay documentos que no necesitan traducción porque ya están redactados en inglés: contratos que llegaron de la casa matriz, políticas corporativas, manuales. No necesitan traducción, pero sí necesitan que alguien confirme que dicen jurídicamente lo que usted cree que dicen.
La auditoría lingüística revisa precisión terminológica, coherencia interna y consecuencia jurídica del texto. Es rápida, es de alto margen y es la entrada más barata para quien jura no necesitar nada.
Si ya la tradujo con IA, esto es lo que falta
Cada vez llegan más documentos ya traducidos automáticamente que solo necesitan revisión y certificación. Ese servicio existe y se cobra distinto que una traducción desde cero.
Lo que no se puede es certificar sin revisar. La firma de traductora jurada compromete responsabilidad profesional sobre el contenido, así que el texto se lee completo aunque llegue traducido.
Cotizar una traducción
El precio de una traducción lo manda el volumen, y el volumen se puede contar antes de hablar. Cuente aquí las páginas y tiene la cifra en pantalla; la cotización formal sale el mismo día.
Q 135 por página estándar, impuestos incluidos y envío aparte.
- Páginas estándar
- 16
- Palabras
- 4 000
- Estimado
- Q 2,160 impuestos incluidos; envío aparte
- Plazo publicado
- 48 a 72 h
Entrega en 24 horas: recargo de Q75 por página. Entrega inmediata: recargo de Q150 por página. La disponibilidad y el plazo se confirman en la cotización. Los descuentos se negocian individualmente en cada cotización.
El estimado incluye impuestos. No incluye envío ni recargos de urgencia, y no aplica descuentos negociados. La cotización formal confirma el conteo, el envío, los recargos, los descuentos y su propia vigencia.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace que una traducción sea jurada?
Que la firma y certifica una traductora jurada autorizada, que da fe de que la traducción es fiel al original y responde profesionalmente por ello. En Guatemala la figura se rige por el Decreto 251 de 1879 y sus reformas, y el título se tramita ante las Direcciones Departamentales de Educación conforme al Acuerdo Ministerial 1292-2009.
¿Cuánto cuesta?
Q 135 por página estándar de 250 palabras, impuestos incluidos y envío aparte. Es la única tarifa que esta firma publica, porque es el único servicio cuyo volumen se puede contar antes de empezar. Entrega en 24 horas: recargo de Q75 por página; entrega inmediata: Q150 por página. Se confirma disponibilidad antes de empezar. Los descuentos se negocian por cotización, y cada cotización declara su vigencia.
¿Cuánto tardan?
De 48 a 72 horas para volúmenes que al mercado le toman semanas, y entrega el mismo día o el siguiente para documentos tipo recurrentes como los del canal aduanero. Entrega en 24 horas: recargo de Q75 por página; entrega inmediata: Q150 por página. La disponibilidad se confirma antes de empezar.
¿Usan inteligencia artificial?
Sí, para la traducción base, y lo decimos abiertamente. Después pasan dos revisiones humanas y la firma de la traductora jurada. La máquina acelera; no firma.
¿Qué pasa con la confidencialidad de mis documentos?
Repositorio cifrado, acceso restringido a los dos socios, acuerdo de confidencialidad documental como parte del servicio, y destrucción o devolución pactada de los originales.
¿Pueden con volumen grande y sostenido?
Para eso existe la iguala: una bolsa mensual de páginas a tarifa preferencial con plazo comprometido, y los excedentes facturados aparte. Es el formato con el que trabajan los bufetes y las agencias aduaneras.