Casi nadie compra esto antes de la primera caída
La continuidad de negocio es el único servicio que el cliente valora el día después, y para entonces la conversación ya no es sobre prevención.
La pregunta no es si se cae, sino qué pasa ese día
El sistema se va a caer. Puede ser el proveedor de nube, un ataque, una falla eléctrica prolongada o alguien que borró lo que no era. La fecha no se sabe; que va a pasar, sí.
Lo que casi ninguna empresa mediana de la región tiene escrito es cuántas horas aguanta cada proceso sin sistema, cuánto dato puede perder sin rehacer el cierre del mes, y quién hace qué mientras tanto.
Sin eso, el día de la caída se improvisa. Y improvisar sale carísimo.
Ponerle número a lo que hoy es una corazonada
El análisis de impacto al negocio traduce cada proceso a dos números: tiempo objetivo de recuperación, que es cuánto puede estar caído antes de que duela de verdad, y punto objetivo de recuperación, que es cuánto dato se puede perder sin rehacer trabajo.
Con esos dos números por proceso, la estrategia de respaldo deja de ser una opinión y pasa a ser una consecuencia.
Después vienen los runbooks: quién ejecuta qué, en qué orden, con qué accesos y a quién avisa. Escritos para que los siga alguien con sueño a las tres de la mañana.
Qué se entrega
- Análisis de impacto al negocio, proceso por proceso
- Tiempo y punto objetivo de recuperación definidos y acordados con el negocio
- Plan de continuidad escrito, no una presentación
- Estrategia de respaldo y restauración acorde a esos números
- Runbooks de recuperación operables por alguien que no los escribió
- Prueba de escritorio y al menos una restauración real, cronometrada
Un respaldo que nadie restauró no es un respaldo
La mitad de las empresas que creen tener respaldos tienen archivos que nadie ha intentado restaurar nunca. Eso se descubre el peor día posible.
Por eso el proyecto no cierra con el plan escrito. Cierra con una restauración real, cronometrada, y con el número que salió comparado contra el que se había prometido.
Preguntas frecuentes
¿Esto no es solo para bancos y empresas reguladas?
Los regulados están obligados. Los demás lo necesitan igual y suelen tener menos margen para aguantar una semana caídos. La diferencia es que nadie los obliga hasta que ya pasó.
Ya tengo respaldos en la nube. ¿No basta?
Un respaldo responde qué se guardó. No responde cuánto tarda en volver a estar operando, que es la pregunta que importa el día de la caída.
¿Cuánto cuesta no tenerlo?
Esa cuenta se hace con sus números en el análisis de impacto. El simulador de este sitio muestra la mecánica con datos sintéticos para que vea la forma del cálculo antes de contratarlo.
¿Cada cuánto hay que probarlo?
Una prueba de escritorio al menos dos veces al año y una restauración real al año es un piso razonable para una empresa mediana. Si cambia la infraestructura, se prueba antes de esperar la fecha.
El día que pase, ¿ustedes lo ejecutan?
Si hay iguala de soporte, acompañamos la ejecución. Pero el plan se diseña para que su equipo lo pueda ejecutar sin nosotros, porque depender de un tercero el día de la caída es otro punto único de falla.